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Biberones y Tetinas: Guía completa

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Todos los padres deberían aprender sobre biberones y tetinas antes de la llegada de su bebé.

Si bien es más frecuente asociar el uso del biberón con la alimentación con fórmulas infantiles, también puede emplearse en el caso de la lactancia materna. Es decir, en los casos cuando la madre se extrae la leche del pecho y el bebé la toma a través del biberón.

En cualquiera de los casos, independiente de la opción que elijas para alimentar a tu bebé, hay una serie de factores que necesitas conocer para elegir el mejor biberón y la tetina adecuada.

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A continuación te contaremos que puntos tienes que tener en cuenta a la hora de elegir los biberones y tetinas más apropiados para tu bebé.

También te daremos unos consejos sobre las pautas que debes seguir respecto a su limpieza y esterilización.

Los biberones

Elegir el biberón correcto para el bebé es, a veces, una tarea que muchos padres pasan por alto.

"Si quieres que tu pequeño se sienta satisfecho en sus primeros días de vida y durante su crecimiento es importante que le brindes lo mejor"

Actualmente, hay una enorme variedad de biberones por lo que hay varios puntos a tener en cuenta a la hora de elegir el más adecuado para tu bebé.

Antes de elegir cualquiera de los biberones que puedes encontrar en las tiendas, debes tener en cuenta una serie de factores que le brindarán la mejor comodidad a la hora de alimentarlo.

Factores a tener en cuenta antes de comprar un biberón

Por lo general, los biberones se clasifican según el tamaño, la forma, el material con el que están fabricados y el tipo de tetinas.

Cada modelo tiene sus ventajas e inconvenientes. También sus propias características que los hace más o menos:

  • Higiénicos
  • Fáciles de limpiar
  • Resistentes
  • Seguros
  • Apropiados de acuerdo a la edad o al gusto del niño

Toma nota, porque a continuación te contaremos todos los aspectos importantes que debes tener en cuenta a la hora de elegir el biberón para tu bebé.

¿Cuál es la forma idónea del biberón?

Al considerar la forma del biberón, la variedad es muy amplia, los hay cilíndricos, triangulares, anchos, que incluyen asas, etc.

Veamos algunas características de cada uno:

Cilíndricos: son los biberones clásicos y se adaptan bien a todos los usos.

De forma triangular: favorecen el agarre y tienen mayor estabilidad.

De formato ancho: son más estables y también facilitan su preparación y su limpieza.

Ergonómicos: están diseñados para que el bebé los sujete con mayor facilidad. Algunos incluyen asas para ayudar al bebé a aprender a beber de forma independiente.

Anticólicos y Antirreflujo: tienen forma curva que reduce la cantidad de aire ingerida por el pequeño durante la toma.

Con efecto anticólico doble: están diseñados para prevenir la ingesta de aire y reducir el reflujo y la acumulación de gases. Además, en algunos modelos su base se desmonta para facilitar su limpieza.

¿De qué material están hechos los biberones?

Los biberones se fabrican en estos dos tipos de materiales:

  • Vidrio
  • Plástico (polipropileno)

Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. Veamos a continuación algunas características de cada uno:

Biberones de vidrio

No absorben colores, olores ni sabores.  Ademas son más higiénicos y fáciles de limpiar.

El vidrio también es termo-resistente por lo que mantiene la temperatura de la leche durante más tiempo. 

Suelen conservarse en mejor estado con el paso del tiempo. Sin embargo, el vidrio es un material frágil y más pesado para transportar.

Biberones de Plástico

Los biberones de polipropileno son más ligeros y fáciles de transportar. 

También son más resistentes y no se rompen cuando caen al suelo. Esta característica los hace adecuados para cuando, a partir del segundo semestre, el pequeño comienza a sostener el biberón solito.

Hay que aclarar que ambos son muy seguros porque su material de fabricación no desprenden sustancias. Ambos se pueden esterilizar en frío y en calor, además pueden calentarse en microondas.

Los padres suelen optar por los biberones de vidrio para alimentar a sus bebés durante la primera etapa, porque dan más prioridad a la higiene y la limpieza.

A partir de que sus bebés cumplen los seis meses, suelen cambiar a biberones de polipropileno, ya que son más seguros para que los niños los sujeten solos.

Importante

Si compras biberones de plástico asegúrate de que estén libre de BPA, PVC y PC. Estos son químicos que pueden encontrarse en el plástico y que resultan riesgosos para la salud de un niño pequeño.

Biberones anticólicos ¿qué son y qué beneficios ofrecen?

Los niños que lloran muy a menudo por padecer el cólico del lactante pueden mejorar este problema con biberones que imitan la succión del pecho materno.

Los biberones anticólicos son biberones que permiten que el aire entre conforme al bebé succiona, de manera que él mismo pueda regular el ritmo de salida del líquido sin mucho esfuerzo.

Estos sistemas tienen un diseño y mecanismo diferente a los biberones tradicionales, ya que permiten que la leche salga con más facilidad. Están ideados para imitar la forma en que el bebé extrae la leche del pecho materno.

El secreto de los biberones anticólicos está en la cánula; ubicada perfectamente en el cuello del biberón, ésta propicia el flujo de aire hasta el fondo. De este modo, el bebé puede alimentarse tranquilamente, sin que las burbujas que puedan formarse terminen en su barriga y causen cólicos.

Tamaño del biberón

El tamaño del biberón a utilizar dependerá de la edad y el peso del bebé.

Los biberones se pueden clasificar en:

  • Pequeños: 90 ml. aprox.
  • Mediano: 120 ml. aprox.
  • Grande: 240 ml. aprox.

Según la edad estas son las cantidades aproximadas por toma y el número aproximado de tomas diarias:

1 MES

90 ml. a 120 ml. por toma. Entre 8 y 12 tomas diarias cada 3 horas aproximadamente.

2-6 MESES

Desde 120 ml. a 180 ml. por toma. Entre 8 y 12 tomas diarias cada 3 horas aproximadamente.

+ 6 MESES

Desde 120 ml. a 240 ml. por toma. Entre 7 y 8 tomas diarias. A partir de los 6 meses debes empezar a añadir alimentos sólidos en su alimentación.

Recuerda que estos datos son aproximados, y que deben estar adaptados a la necesidades específicas de cada bebé.

En cualquier caso, lo más recomendable es que sigas siempre los consejos de su pediatra.

¿Cuántos biberones debe tener un recién nacido?

La respuesta a esta pregunta dependerá de cómo vayas a alimentar a tu bebé durante las primeras semanas de vida.

Si tienes pensado alimentar a tu bebé a base de leche materna y tienes claro que éste será su único alimento durante los primeros meses, entonces no es necesario tener más de dos biberones en casa. Los utilizarías en el caso de que necesitaras extraerte la leche para dársela posteriormente al bebé.

En cambio, si optas por alimentar a tu bebé con leches de fórmula infantil porque no quieres o no puedes darle el pecho a tu bebé, entonces será necesario que dispongas de varios biberones en casa.

Normalmente se recomienda que tengas unos seis biberones.

Ten en cuenta que si tu bebé se alimenta exclusivamente con biberón hará un mínimo de 7 ó 10 tomas diarias.

Si cuentas con varias unidades no tendrás que estar lavando y esterilizando los biberones constantemente.

A medida que tu bebé crece, también utilizaras los biberones para darle agua, zumos (o jugos), infusiones o sus medicinas.

¿Con qué frecuencia se sustituyen los biberones?

El biberón es un elemento al que debes prestarle especial atención, ya que estará en contacto directo y constante con la boca de tu bebé. Por este motivo es esencial limpiarlos y esterilizarlos correctamente, además de reemplazarlos cuando sea necesario.

Tres pautas que te indican que es hora de reemplazar el biberón:

El plástico o el vidrio están rayados, desgastados o agrietados. Los gérmenes pueden permanecer en las partes rayadas por más que limpies el biberón.

El biberón tiene rajaduras, astillas o quebraduras. Tu bebé podría cortarse, pincharse o hacerse daño de alguna forma. Esto es aún más peligroso si utilizas biberones de vidrio.

Tu bebé está creciendo. Como norma general, los bebés cambian el tamaño de sus biberones (y tetinas) en cada trimestre de crecimiento. Tu hijo irá marcando el ritmo al que necesitas sustituir el tamaño del biberón por otros de mayor capacidad.

Siguiendo estas tres sencillas pautas, te será fácil saber cuando reemplazar el biberón para que tu bebé esté seguro y se sienta satisfecho en cada toma.

Las tetinas

La tetina es un elemento del biberón que trata de simular el pezón materno.

Photo by Koosen on Adobe Stock

Su función es permitir que el líquido que contiene el biberón salga de éste en forma de goteo.

Es una pieza muy importante a la que hay que prestarle una especial atención.

Puntos a tener en cuenta para elegir la tetina adecuada

Son varios los criterios que se utilizan para clasificar las tetinas y los veremos todos a continuación.

Tetinas según su forma

Existen tres modalidades de tetinas según su forma, estas son:

  • Tetinas redondas (también llamadas de gota)
  • Tetinas anatómicas
  • Tetinas fisiológicas
Tetinas redondas

Son las que se han usado tradicionalmente. Tienen forma redondeada y muchos bebés las prefieren, aunque pueden contribuir a deformar el paladar.

Tetinas anatómicas

Tienen forma aplanada y se adaptan bien al paladar del bebé para evitar deformaciones, pero esto las hace más estrechas e incómodas para algunos bebés.

Tetinas fisiológicas

Estas tetinas imitan el pezón materno. Tienen un diseño más alargado y rugosidades que facilitan el agarre. Son ideales para iniciar la transición del pecho al biberón.

La tetina, en cualquiera de sus formas, debe permitir regular el flujo de la leche, procurando que siempre sale a un ritmo constante y moderado.

La salida de la leche y la entrada del aire en el interior deben estar compensadas, ya sea para evitar un sobre esfuerzo en la succión, o para evitar que el niño trague mucho aire.

¿De qué material deben estar fabricadas las tetinas?

Existen dos materiales con los que normalmente se fabrican las tetinas:

  • Látex (o caucho)
  • Silicona
Tetinas de látex

Son suaves y elásticas, por lo que ofrecen una sensación cómoda durante la succión y resultan perfectas para pasar del pecho al biberón y viceversa de una forma fácil.

El látex es una goma natural de color amarillento.

Sin embargo es un material que tiende a estropearse más fácilmente. Al absorber agua la tetina se termina hinchado y se vuelve opaca, por lo que tendrás que desecharla.

Tetinas de látex

Son mucho más higiénicas, completamente trasparentes y suaves. Además son inodoras e insípidas.

Estas tetinas son bastantes elásticas y no absorben agua, con lo que no se alteran como puede suceder con las tetinas de látex, incluso después de repetidas esterilizaciones.

El inconveniente que tienen las tetinas de silicona, es que al ser más blandas tienden a romperse cuando al bebé le salen los dientes, por lo que a partir de esta etapa son más recomendables las de látex.

Tetinas desechables

También están a la venta las “tetinas desechables”. Muchos padres optan por estas tetinas  de un sólo uso cuando viajan con sus niños, o para salir fuera de casa.

Las tetina desechables ya vienen esterilizadas y, como su propio nombre lo indica, hay que tirarlas una vez que se les ha dado un uso.

Otro criterio a tener en cuenta es el flujo de la tetina. Veremos esto a continuación.

Tetinas según su flujo

De acuerdo al flujo de líquido que permiten, las tetinas tienen la siguiente clasificación:

  • De flujo lento
  • De flujo medio
  • De flujo rápido
  • De flujo variable
Tetinas de flujo lento

Son las recomendadas para recién nacidos, o para los bebés que tienen más dificultades para alimentarse con biberón, porque la leche sale muy poco a poco.

Tetinas de flujo medio

Son las que se utilizan a partir de los 3 meses, cuando los bebés ya tienen cierto “manejo” de la alimentación con el biberón y además necesitan más cantidad de alimento.

Tetinas de flujo rápido

Se utilizan normalmente a partir de los 6 meses, cuando los peques ya son capaces de succionar sin problemas y además ya toman más cantidad de leche.

Tetinas de flujo variable

Son idóneas para cualquier bebé, independiente de su edad o de su habilidad succionando, porque están dotadas de un sistema que permite regular el flujo.

Las diferencias entre todas ellas es la cantidad y/o tamaño de sus agujeros.

Tamaño y número de orificios

NIVEL 1: un orificio, ideal para recién nacidos a tres meses

NIVEL 2: un orificio, para bebés mayores de tres meses

NIVEL 3: dos orificios, para mayores de seis meses

NIVEL 4: dos orificios, para niños mayores de 9 meses (ideal para sustancias más espesas)

CORTE-Y: tres orificios, para niños mayores de 9 meses (especial para cereales)

El número de orificios de acuerdo al nivel puede variar de acuerdo al fabricante.

Tetinas según su anchura

Las tetinas además se clasifican según su anchura:

  • De boca ancha
  • De boca estrecha
Tetinas de boca estrecha

Son las que se utilizan en los biberones clásicos que son más alargados. Suelen ser más complicadas de limpiar.

Tetinas de boca ancha

Se emplean en los biberones más gruesos y resultan más fáciles de limpiar,  aunque no a todos los bebés les gustan ni se adaptan a ella.

¿Cuándo hay que cambiar las tetinas del biberón?

Como norma general es aconsejable cambiarlas siempre que se vean deterioradas, deformadas (por el uso), o el flujo de la salida de la leche ya no sea suficiente para la toma del bebé, ya que, según va creciendo, el flujo debe ser mayor.

El niño marcará el ritmo al que necesita sustituir el flujo de las tetinas por las de más velocidad. Por lo general , los bebés cambian el tamaño de los biberones y tetinas cada tres meses.

Trucos que te pueden orientar

Cambia la tetina si…

  • Ves que le cuesta succionar o se cansa al tomar el biberón. Si esto sucede es porque, probablemente, se le ha quedado pequeña y necesite una de flujo medio o rápido (esta última a partir de los 6 meses).
  • Si notas que llora cuando come, ves que succiona con fuerza pero apenas vacía el biberón.
  • Si tarda más de 20 o 30 minutos en tomárselo.
  • Si derrama o gotea demasiada leche y traga en exceso, en este caso es posible que necesite una tetina de flujo más lento.

Te recomendamos que no elijas una tetina a la ligera.

Siempre comprueba que sea un producto homologado en tu país, y tengo los correspondientes sellos que indican que cumplen con todos los requisitos higiénicos y sanitarios.

Tips para limpiar biberones y tetinas

Durante los primeros días y meses de vida de tu bebé es importante mantener en buen estado las tetinas y biberones.

En este tiempo, los bebés no han desarrollado por completo su sistema inmunológico, condición que les hace ser más indefensos ante agentes infecciosos.

Limpieza del biberón cuando acaba de ser usado:

Cuando tu bebé haya acabado de tomarse el biberón hay que desechar los restos de leche o papilla y enjuagar con agua.

A continuación, utilizando agua y jabón junto a una escobilla específica para biberones, refriegas las paredes del biberón para eliminar los restos.

Realizas lo mismo con la tetina.

Por último, aclaras el biberón y la tetina en abundante agua y lo dejas secar al aire. No utilices paños de cocina para secarlos ya que estos podrían contener bacterias.

Una vez secos, guarda los biberones en un sitio limpio destinado a ello.

Cada cierto tiempo y antes del primer uso es necesario esterilizar el biberón y la tetina.

¿Cómo esterilizar biberones y tetinas?

Esterilizar los biberones, los chupetes y otros objetos del bebé es necesario para mantener una higiene correcta cuando los bebés son muy pequeños.

Hasta los tres meses del bebé, para garantizar la higiene, no basta simplemente con lavar, sino que también es preciso esterilizar los biberones y demás objetos.

Los bebés a esta edad no tienen totalmente desarrolladas las defensas inmunitarias, por lo que están más expuestos al riesgo de contraer infecciones intestinales, con los consiguientes vómitos, diarrea y fiebre.

"No olvides esterilizar biberones y tetinas en el momento de la compra, o antes del primer uso"

La esterilización comienza con el lavado cuidadoso de tus manos con agua templada y jabón y de la superficie del lugar dónde se guardan.

Antes de la esterilización propiamente dicha, lava los biberones y las tetinas con agua caliente, detergente y un cepillo para eliminar cualquier residuo de leche. Por último, enjuaga los objetos con agua del grifo.

Existen diferentes métodos de realizar la esterilización, todos ellos igual de eficaces.

Método de esterilización con Calor

Existen dos sistemas de esterilización basados en el calor: 

  • La ebullición
  • El vapor
Método de esterilización con ebullición

Consiste en poner en una olla o en la cesta del esterilizador los objetos que se tienen que desinfectar y llenar el recipiente de agua hasta sumergirlos por completo. 

Después, hay que dejar hervir el agua durante 15-20 minutos y mantener los objetos en la olla con la tapa puesta hasta el momento de su utilización.

Método de esterilización con vapor

Requiere la utilización de un hervidor eléctrico que transforme el agua en vapor. 

Se coloca el biberón o los objetos en la cesta y se vierte el agua en el recipiente. Después, hay que cerrar la tapa herméticamente y accionar el aparato. 

Una vez pasados 15 minutos, la salida del vapor indicará que las impurezas y los microorganismos han sido eliminados y que la esterilización se ha producido.

Método de esterilización en frío

En primer lugar, hay que introducir los objetos que se van a esterilizar en el recipiente, y llenarlo de agua hasta el nivel indicado.

Después, se añade la sustancia desinfectante sin superar la cantidad aconsejada, se sumergen los objetos completamente, procurando que salga todo el aire, y se deja actuar la sustancia durante 30-90 minutos (en función del tipo de desinfectante utilizado).

En el momento de su utilización, hay que extraer los objetos del agua con unas pinzas adecuadas (¡no introduzcas las manos!) y usarlos sin enjuagarlos.

Dado que la solución permanece activa durante 24 horas, los objetos se pueden sumergir más de una vez durante el día.

Método de esterilización en el microondas

El horno microondas también se puede utilizar para esterilizar. Únicamente hay que adquirir un recipiente especial provisto de tapa, especialmente resistente al calor, en el que se colorarán los biberones y las tetinas con un poco de agua, y que se calentará durante unos 4-8 minutos.

Si los biberones y otros objetos han sido sometidos a una correcta esterilización, pueden permanecer incluso a temperatura ambiente durante varias horas, dando que los gérmenes presentes en el aire no son capaces de provocar infecciones.

Las tetinas de los biberones se deben guardar en un recipiente seco, limpio y tapado después de la esterilización.

Hasta cuándo esterilizar biberones

Los pediatras recomiendan esterilizar después de cada uso los biberones, tetinas, chupetes y otros objetos que el niño pueda meterse en la boca hasta los cuatro meses.

A partir de los cuatro meses, sin embargo, se puede seguir esterilizando cada 15 días para evitar que queden residuos de leche o de gérmenes. El resto de días, basta con lavarlos bien con agua caliente y jabón.

A partir de los seis meses ya no será necesario esterilizar.

Incluso, podrás  meter los biberones, tetinas y demás objetos en el lavavajillas, si eliges un programa de más de 80 grados.

Esto es así, ya que no se puede mantener al niño en una burbuja. Para que el sistema inmunológico del pequeño se fortalezca, necesita entrar en contacto con las bacterias.

Conclusión

El biberón es uno de esos elementos imprescindibles en el desarrollo de nuestro bebé. 

Aunque hayas decidido darle el pecho a tu hijo, llegará un momento en que necesitarás usar biberones. Ya sea cuando el niño no esté contigo, por ejemplo mientras trabajas, como en otras situaciones menos comunes. Por ejemplo, al usar un medicamento no compatible con la lactancia.

En el mercado existen diferentes modelos, los cuales están clasificados de acuerdo al tamaño, material y hasta por el tipo de tetina.

El biberón debe ser práctico, funcional, fácil de limpiar y apropiado para la edad de tu bebé.

A la hora de elegir la tetina, debes priorizar la comodidad de tu hijo, la cual dependerá de la forma, tamaño y material del producto. 

Los biberones y tetinas deben limpiarse después de cada uso.

Además deben esterilizarse antes de utilizarlos por primera vez, y durante los primeros 6 meses de vida de tu bebé.

La frecuencia del procedimiento de esterilización dependerá de la etapa de crecimiento en la que esté tu hijo.

Cada vez que utilices el biberón es recomendable que realices una inspección visual para comprobar que la tetina está en perfecto estado, sobre todo si tu niño ya tiene dientes y puede morderla.

Descargo de Responsabilidad

La información presentada en nutrigrow.club no pretende brindar ni reemplazar el asesoramiento del médico pediatra o el médico nutricionista. 

La información presentada en este post no pretende diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Se debe obtener la autorización médica completa de un médico con licencia antes de modificar la dieta de un niño. 

Los autores no asumen ninguna responsabilidad ante ninguna persona o entidad por cualquier responsabilidad, pérdida o daño causado o presuntamente causado directa o indirectamente como resultado del uso, la aplicación o la interpretación de la información presentada en este post.


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