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Intolerancia a la lactosa en los bebés

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La intolerancia a la lactosa en niños y bebés es un tema que cada día preocupa más a los padres, a quienes les resulta difícil darse cuenta de si su hijo pequeño o bebé tiene síntomas de intolerancia a la lactosa o si  podría tener alergia a la leche. 

En este post te contaremos qué es la intolerancia a la lactosa, qué síntomas presenta en niños y bebés, y cómo los pediatras la diagnostican.

Además te contaremos qué características tienen y cómo ayudan las fórmulas infantiles libres de lactosa diseñadas especialmente para bebés y niños que sufren de esta intolerancia.

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PROBLEMA: Intolerancia a la lactosa

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La lactosa es el nombre que se le da al azúcar que se encuentra en la leche.

Ésta está presenta en todas las leches de los mamíferos: vaca, cabra, oveja y en la humana.

Para poder transformar la lactosa en energía, el cuerpo debe fraccionarla en porciones más pequeñas que puedan ser absorbidas.

El intestino delgado contiene una enzima llamada “lactasa”, esta es una sustancia química cuya función es fraccionar la lactosa.

La intolerancia a la lactosa se produce cuando el intestino delgado de una persona no produce suficiente “lactasa” para digerir la lactosa que se ingiere.

Cuando la lactosa llega al intestino grueso (colon) se transforma en caldo de cultivo para las bacterias que residen normalmente allí.

Estas bacterias fraccionan la lactosa, produciendo gas y una pequeña cantidad de ácido.

La combinación de gas y ácido puede producir síntomas de dolor, distensión, flatulencia, náusea y diarrea.

Estos síntomas pueden comenzar poco después de una comida o varias horas después.

La intolerancia a la lactosa puede ocurrir a cualquier edad, aunque es extremadamente raro padecer intolerancia a la lactosa desde el nacimiento y se vuelve más frecuente a partir de los 5 años de edad.

¿Por qué algunos niños sufren intolerancia a la lactosa?

La mayoría de los bebés producen lactasa al nacer y pueden digerir la lactosa. La lactosa es el principal azúcar que contiene la leche materna.

Un bebé puede volverse intolerante a la lactosa si una infección o una reacción alérgica daña el intestino delgado, causando una escasez en la producción de lactasa.

Usualmente este daño es temporal, pero pueden pasar semanas o incluso meses antes de que el niño vuelva a tolerar productos lácteos.

Otras enfermedades más crónicas, como la enfermedad celiaca, la enfermedad de Crohn o una infección con parásitos también pueden causar una temporal intolerancia a la lactosa.

En otros casos, la intolerancia a la lactosa se desarrolla espontáneamente a lo largo del tiempo.

Photo by Art_Photo on Adobe Stock

Cuando los niños alcanzan de 3 a 6 años de edad, sus cuerpos pasan naturalmente a producir menores cantidades de lactasa que las producidas en el primero o segundo año de vida.

En algunos niños, la producción de lactasa continúa reduciéndose o incluso se detiene totalmente.

¿Cómo diagnostican los médicos la intolerancia a la lactosa?

Cuando un bebé o niño presenta síntomas de intolerancia a la lactosa, el retirar de la dieta por unas dos semanas todos los alimentos que contienen lactosa puede ayudar a resolver el problema.

Después de las dos semanas, se puede re-introducir la leche en la dieta en pequeñas cantidades.

Si los síntomas del niño mejoran durante la dieta sin lactosa y vuelven dentro de 4 horas de haber tomado leche, se considera el diagnóstico de intolerancia a la lactosa.

Otra forma de diagnosticar intolerancia a la lactosa es mediante un examen de lactosa en la respiración (examen de hidrógeno en la respiración).

El niño toma una solución de lactosa en agua y sopla dentro de una bolsa de recolección cada media hora.

Las muestras de respiración son analizadas para medir la cantidad de hidrógeno, uno de los gases producidos en el intestino grueso.

Se diagnostica intolerancia a la lactosa cuando se detecta un aumento significativo del nivel de hidrógeno en la respiración.

A veces, la deficiencia de lactasa se prueba mediante una endoscopia.

La prueba se realiza mientras el niño está bajo anestesia o sedación.

Un tubo de fibra óptica es introducido por boca hasta el estómago e intestino delgado. 

Se toma una pequeña muestra de tejido (biopsia) del intestino delgado.

Las células en la muestra se analizan para ver si la actividad de la enzima lactasas es normal.

Fórmulas infantiles libres de lactosa (LF)

¿Cómo ayudan las fórmulas infantiles libres de lactosa?

Las fórmulas infantiles especiales sin lactosa están indicadas para lactantes o niños pequeños que presentan malabsorción de lactosa o cuadros clínicos de intolerancia a la misma.

En estos preparados, la lactosa se ha sustituido total o parcialmente por dextrinomaltosa (DTM) o polímeros de glucosa cumpliendo el resto de los nutrientes las recomendaciones de los Comités de Nutrición Pediátricos.

Habitualmente la deficiencia de lactosa es transitoria, y debido al efecto beneficioso de la misma sobre la absorción de calcio y magnesio, y a su bajo contenido en hierro, estas fórmulas deben mantenerse de forma pasajera (2-3 semanas).

En los niños mayores de 2 años, la leche no es un alimento esencial, por lo que en la intolerancia a la lactosa de tipo adulto no están indicadas estas fórmulas.

Después de las dos semanas, se puede re-introducir la leche en la dieta en pequeñas cantidades. Cada día los padres pueden darle al niño mayores cantidades de leche, u otros productos lácteos mientras están atentos al retorno de los síntomas.

Nota importante sobre fórmulas infantiles especiales

Recuerda que la utilización y el consumo de las fórmulas infantiles especiales debe realizarse bajo la supervisión y el control de un pediatra.

Será su pediatra quien considerará el estado de salud de tu bebé, su edad y otras necesidades nutricionales para luego recomendarte la fórmula especial o el tratamiento más adecuado para su caso en particular.

Conclusión

La intolerancia a la lactosa es la incapacidad para digerir la lactosa, un tipo de azúcar que se encuentra en la leche y otros productos lácteos.

Existen una amplia oferta de fórmulas infantiles especiales indicadas para situaciones especiales, entre las cuales se encuentran las fórmulas LF están destinadas a bebés y niños pequeños con intolerancia a la lactosa.

La utilización y consumo de fórmulas infantiles especiales debe realizarse bajo supervisión médica.


Fuentes:

apead.es Asociación Española de Pediatría - Fórmulas infantiles especiales

espghan.com  European Society for Paediatric Gastroenterology Hepatology and Nutrition

HealthyChildren.org Lactose intolerance in infants & children

Boletín de la SCCALP

Descargo de Responsabilidad

La información presentada en nutrigrow.club no pretende brindar ni reemplazar el asesoramiento del médico pediatra o el médico nutricionista. 

La información presentada en este post no pretende diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Se debe obtener la autorización médica completa de un médico con licencia antes de modificar la dieta de un niño. 

Los autores no asumen ninguna responsabilidad ante ninguna persona o entidad por cualquier responsabilidad, pérdida o daño causado o presuntamente causado directa o indirectamente como resultado del uso, la aplicación o la interpretación de la información presentada en este post.


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